Hoy no va a ser un día fácil, mucho trabajo, en lugares muy distantes y con calor, estoy en casa disfrutando de mi confort, de Menéame y escuchando la Rock & Pop. Mi esposa duerme…
Las 10:20 de la mañana y se puede decir que el día está empezando en esta familia, Mi hija ya se fue a la colonia del verano, las 10:20 de la mañana… suena el timbre. “Don… tiene algo para darme para comer”…
Desde lo alto veo las tres caritas, las conozco, no es la primera vez que vienen a casa en busca de algo que les llene el estómago. Saben, de sobra, que nunca les vamos a decir que no, a nadie se le niega la comida y menos, cuando entre los 3 no suman 25 años.
Comienza el operativo, tres chocolatadas, galletitas y tres juguitos de naranja “para el viaje”, todo rápido mientras ellos esperan sentados en la vereda. No, no entran a casa, son varios los motivos, pero uno de ellos es la vergüenza que siento al mostrarles un mundo de juguetes y cosas que no pueden tener. El resto de los motivos son más importantes, pero son míos.
Una vez en la puerta me siento con ellos y hablamos un rato de la vida, de su vida, los tres vasos se vacían más rápido de lo que se llena mi alma, son muy divertidos realmente, y tienen salidas que me hacen reír y me alegran la mañana. Comen, toman, se los ve felices… están felices.
Me cuentan que con el calor se les hace muy difícil caminar y buscar cosas para llevar a casa, sobre todo, cuando el estómago y la garganta están vacíos… pero todos los días “antes que salga el sol” ya están en la calle trabajando.
El más grande tiene 9 años, nueve gastados y duros años, la nena, tan solo 7 y el más petitón 5… ahí va, travieso, sucio y despreocupado, él solo quiere jugar, es lo único que le importa. Pero carga igual con una bolsa que es más pesada que su cuerpo.
Ya se fueron. entro a casa y veo los regalos de que los reyes le dejaron a mi hija tirados por el comedor… veo mi heladera llena, a mi esposa durmiendo… me veo a mi, que a diferencia de muchos no salgo temprano de casa en busca del pan… casi no salgo de casa. Aunque hoy no sea un día de esos.
Pero siempre me quedo triste. Ellos no tienen la vida que se merecen, pero tienen, aunque sea por un rato. La sonrisa de quien tiene su panza llena.
Me amargo al comprender, que no puedo hacer más por ellos, y por los cientos que invaden las calles de esta puta ciudad… donde esto ya es parte del paisaje.
Ellos son ángeles de la soledad… (las fotos del video lo dicen todo)
Melchor, Gaspar y Baltazar… podrían haber pasado por donde realmente se los necesitaba…
aldeas infantiles
Chuenga
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Namastek
necesidad más urgente
No a la Pornografía Infantil
eboke
06/01/2009
Entristecedor y conmovedor. Mientras, los políticos de aquí y de allá, con sus panzas (y carteras) llenas, miran a otro lado.
Suerte que existe gente como tú.
Un saludo.
KnOx
06/01/2009
:_)
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06/01/2009
Muy cierto a pesar de las dificultades que vive el mundo actualmente estas fechas nos dan un poco de alegria.
aui
06/01/2009
http://meneame.net/story/por-una-sonrisa
Beatriz
07/01/2009
Me parece enternecedor que les dieras alimento ( una vez en un día), que les dieras un rato de compañía, pero decir que no puedes hacer nada más por ellos es muy triste. Lo siento pero no estoy de acuerdo. No podemos esperar a que los grandes muevan los hilos porque no lo harán, pero cada uno de nosotros claro que podemos hacer algo. Muy bonito lo que dices, pero poco efectivo. Hay mil maneras de ayudar, piensa, seguro que se te ocurre alguna en la que puedas participar y tampoco te cueste mucho esfuerzo.
Sin ánimo de ofender, sólo con ánimo de hacer pensar.
skiel
07/01/2009
Beatriz:
Sinceramente hago lo que puedo, pero estos chicos no necesitan de alguien que los ayude cuando puede, o cuando los ve. Necesitan educación, comida y sobre todo, que sus padres tengan trabajos dignos para tener un futuro. Cosa que mi país les niega.
En la argentina estamos viviendo un momento muy negro, por que ahora viene una generación de chicos acostumbrados a ver a sus padres presos por delitos, y no tienen la menor idea que las cosas se consiguen con esfuerzo y trabajo. Es duro decirlo, pero no estamos educando para combatir nuestros problemas en el futuro.
Nunca voy a abandonarlos mientras pueda, pero lo mio no es suficiente, yo sé que el martes que viene los tengo en casa de nuevo, pero son solo tres, y acá hay miles de esos en las calles.
Ningín chico con hambre, ningún chico trabajando, ningún chico sin educación, ningún chico sin medicinas…
Y ningún grande con carencias sociales también….
skiel
08/01/2009
No lo tomes a mal, pero no entiendo tu comentario, no me termina de cerrar que tiene que hacer la historia de un pedófilo en todo esto…
tengo por política aprobar todos los comentarios, y en general lo hago, pero no puedo en tu caso más que aprobarlo y hacer esta aclaración.