Una carta con poca leche…

Posted on 21/11/2009

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Esta mañana me encontré con una noticia que me quedó dando vueltas en la cabeza: La Anses gastó más de $ 14 millones en una carta

Y hace un tiempo que ronda en mi cabeza una incognita a la que no encuentro solución: ¿ Por qué los argentinos no sentimos el dinero estatal como nuestro?.  Distintos gobiernos nos acostumbraron que el uso del dinero estatal no podemos controtarlo o detenerlo ya que es el gobierno quién decide y el pueblo quién mira en silencio con cara de “piedad” esperando que le llegue una dádiva.

Una carta… una simple carta que habrá terminado en la basura en su mayoría, que transportaba promesas inclumplidas, y que después de todo, no importa que decía cuando hay chicos que mueren de hambre esperando un alimento… y no hablamos en Ruanda. Hablamos de la Argentina.

Con ese importe en esta navidad, podríamos comprar:

298.507 litros de leche infantil para recién nacidos.

450.595 listros de leche infantil para el segundo período.

560.224 Litros de leche para bebes de 1 año o más.

Esto a precios de internet en un conocido supermercado obviamente debería salir mucho más barato, si lo comprara el estado y seguramente generaría más empleo del que generó repartir una carta.

No suelen gustarme este tipo de comparaciones aunque me suenen ciertas, suelo entender que las dos cosas se pueden hacer y que la primera no debería anular la segunda. Pero en este caso la segunda no se hace, hay chicos con hambre y la primera es campaña política con fondos públicos. Algo inaceptable.

Pero lo que más me molesta es el silencio popular ante estas injusticias. Estamos acostumbrados a que desde el Presidente de la Nación hasta el último Concejal dejen caer algunas “migas” de lo que es nuestro para poder sobrevivir.  Muchos por cansancio,  los más necesitados por clientelismo político fomentado por el estado, la forma de repartir los mantiene presos de esta situación y si se quejan les cortan lo poco que les llega.

Pero $1400000  es nada cuando lo comparamos con lo que le dimos a Aguilar, Grondona, Comparada y todos los dirigentes de clubes de fútbol… si hubieramos utilizado bien ese dinero ¿Cuantos chicos hubieran dejado de pasar hambre este año?. ¿Es justo el trato que le estamos dando los que podemos comer a los necesitados? ¿Hasta cuando vamos a soportar este abuso con nuestro dinero?…

Los chicos mueren de hambre, y nosotros, somos cómplices.

Aunque tratemos de defendernos.

 

 

 

 

 

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